Translate

“Un alma que se anega en mí es un alma que ha comprendido el llamado que le hago.”

“Un alma que se anega en mí es un alma que ha comprendido el llamado que le hago.” Domingo 29 de Marzo 2026 Domingo de Ramos. ¡Amados hijos de mi corazón! Un alma que se anega en mí es un alma que ha comprendido el llamado que le hago. Amar a Dios implica un compromiso de vida y ese es vivir lejos del mundo y olvidar todo rencor. Para amar se necesita hacer un esfuerzo grande porque quien así lo hace se lleva la recompensa de mi presencia. Vivir en comunión conmigo es participar el amor que le doy con los demás. Por eso te pido que no olvides que mi amor es bueno y maravilloso. Yo quiero amarte de una manera profunda, déjate amar por mí. Para hacerlo basta que tus obras reflejen ese amor que te doy. ¿Cómo? Siendo fiel a mí y olvidando todo rencor, siendo participativo y reflejar ese amor servicialmente. Digo esto porque para amar se necesita vivir siendo piadoso, caritativo, comprensivo… Lo que quiero decir es que no olviden que el amor se refleja por sus obras buenas. Amen hijos míos y no olviden que los espero con los brazos abiertos. El amor de Dios es para todas aquellas almas que se abren a mí. Te digo a ti hijo mío: ven a a negarte en mí que te daré cosas maravillosas. Todas las almas que me han conocido pueden dar testimonio de que ese amor que doy transforma la vida de mis hijos de manera profunda. Quien vive unido a mí es feliz. Ámame, búscame y da testimonio mío a otras almas para que me conozcan. Amén Jesús Misericordia Divina ¡Hijitos míos! Para conocer a Dios se necesita valentía porque debes estar dispuesto a dejar todo aquello malo que vives y tornar tu vida hacia él. Olvídate del mundo porque en él hay perdición constante. Y recuerda que su amor es maravilloso. Los amo. Amén María Santísima del Corazón Inmaculado