“Los que tienen fe son como racimos de uvas que se cosechan y dan un vino delicioso que sacia la sed. La esperanza se consigue cuando el racimo de uvas macera y produce el vino delicioso que da la vida. Pero para que esto suceda se necesita que la fe se acreciente, se fortalezca y se haga madura. Madurar la vid gratifica el paladar”.
Profecías, Decretos, Preceptos y Conjeturas
dictados por la Santísima Virgen, Jesús y Dios Omnipotente Uno y Trino a mi
alma mexicana.
✤ .. ¸. ✤. ¸ ¸ ✤
✤ .. ¸. ✤. ¸ ¸ ✤
Jueves 30 de Enero del 2014. Tabernáculo y Santa Misa 6:00 p.m.
Hijos queridos de mi corazón!
La realización de las almas debilita el mal
cuando se reconoce a un Dios que ama y que desea que sus hijos sean felices. La
felicidad abarca la presencia mística de un Dios que se complace en dar amor.
Ese amor se llena de bendición cuando el reconocimiento a mi presencia permite
entregar a las almas esa unión que permite vivir en el Mundo llenos de
esperanza. La esperanza viene a retribuir el anhelo de quien se conduce por el
bien. Sin embargo las insidias no permiten reflejar la aceptación hacia mí
porque el desconocimiento que debilita la fe se ha arraigado en las almas que
profesan seguir el camino de Dios pero que no alimentan su vida de mí. Porque
el amor que yo otorgo produce bienes espirituales que concluyen en ventajas
admirables de mi presencia en sus vidas es preciso reconocer que el amor otorga
salvezza. El amor da alegría. Se manifiesta a las almas sumisas que permiten
que yo guie sus vidas. Se reconoce en el Mundo a través de muchas almas y se
hace dócil a mí. Quien sabe amar reconoce que por amor se padece, se sufre
mucho y sin embargo se fortalece en las vivencias que le ayudan a permanecer
sujeto a mí. Un alma que sufre y se une a mí reconoce mi presencia a través de
las pruebas. Sabe bien que para crecer se necesita tribulación. Porque esa
tribulación que se conduce al buen camino le acarrea bien. Cuando el alma busca
enaltecer su vida se ve inmensa en obstáculos, pero es a través de ellos reconoce
que la vida se precisa envuelta en mí cuando logran diferenciar el camino que
les trazo. Los sinsabores debilitan en mucho a las almas que no me conocen.
Saber reconocer que ésta vida tiene premio es saber vivir la vida. Las dificultades
se presentan pero es parte de la vida, porque la cruz que cada quien tiene se
une a la mía. Saber reconocer con simpleza esta misión que tiene cada quien
ayuda reconsiderar la percepción que se tiene acerca del dolor. Participar
requiere de un sacrificio que se une al mío y produce en el Mundo mucha
bendición. Cuando el alma reconoce que la vida sin mí no es vida ha comprendido
su llamado. Yo soy Dios. Busco a almas generosas que se unan a mí y con su
dolor llevemos luz a las almas apartadas de mi presencia. Comprender la
importancia de saber ofrecer el dolor por el bien de las almas hace que sea
precisamente reconocida esta unión particular entre mis hijos. Yo soy Dios.
Vine al Mundo haciéndome hombre. Participé bendición abundante a través del
sacrificio que hice dando mi vida por ustedes. El dolor llegó a mí, pero ese
dolor produjo frutos y fue la salvación. La salvación se consigue a través del
esfuerzo y el esfuerzo requiere de un compromiso. El unirse a mí les da la
seguridad de perseguir el anhelo de mi alma y éste es reconciliar a mis hijos
conmigo. Para eso es necesario reconocer que se necesita arrojo porque quien me
sigue es puesto a prueba. Estas pruebas purifican y alivian los dolores cuando
comprenden que mi amor retribuye bendiciones constantes. Éstas son muchas. A lo
largo de la vida se ve reflejado un amor inconmensurable que alimenta al alma
dócil que persigue una vida que dé frutos de alegría, de paz, de certeza en sus
actos y obras. Para eso es indispensable dejarse amar por mí. Cuando el dolor
llega el alma se hace partícipe de los males del Mundo si no saben reconocer mi
presencia. Sin embargo cuando se abren a mí yo tomo el dolor y lo transformo en
paz constante que da la satisfacción de la vida. Porque ese dolor transforma
las vicisitudes en esperanza que se alimenta de mí. Al comprender su misión
reconocen que el camino que lleva a la alegría es ese que viene de mí. Porque
el camino que conduce a la felicidad es aquel que abandona el Mundo por mí y
decide vivir una vida llena de amor, seguridad y beneficios constantes. Yo soy
amor y habito en las almas buenas, generosas que saben percibir el mal y se
alejan de él. Porque el mal arraigado en las almas que no reconocen mi presencia
trae mucho dolor y este odio constante, insatisfacción en la vida y asechanzas
del enemigo. Y cuando ese dolor no salva el alma y la perjudica es porque
entonces el diablo ha hecho de esa persona alguien que no tiene luz y al no ver
la luz no saben reconocer el camino que les trazo. Es por eso que muchas almas
han perdido esa visión que los hace reconocer mi presencia en el Mundo.
Hoy
quiero pedirles que se dejen amar por mí. El dolor yo lo tomo y lo transformo
en alegría. Persistir en la vida sufriendo es porque no reconocen mi presencia activa
y viva en el Mundo. Yo dí la vida para traer paz, reconciliación y justicia.
Esa paz se persigue a través de los actos generosos. Con simples destellos de
luz yo alimento a las almas, las conduzco por el buen camino y les hago
apreciar la vida con alegría. Porque el dolor es mucho las almas que no me
conocen dicen que no soy justo. Yo velo por mis hijos. Los guío a través de la
luz abundante y les participo salvezza. Pero la salvezza se consigue solo si
saben apreciar la vida que les doy. Esa vida se alimenta de mí y es vivida de
manera manifiesta a través de la esperanza. Condolerse del pobre, de los que
sufren, participando amor se enaltece mi nombre. Porque yo moro en las almas
justas. Participo a través de ellos mi amor que sana y debilita el mal que hay.
Haber reconocido mi presencia en sus vidas les allana el camino, se hace más
fácil con mi guía. Persigan el anhelo de su vida dejándose guiar por mí. En la sutileza
de las almas habito yo. Yo soy Dios quien se conduele de las almas, las abraza
y las hace sentir mi presencia a través de los actos generosos de mis hijos,
Las
Guerras se podrán acabar si ustedes ponen su mirada en mí. El dolor se apaga en
comunión conmigo. La persistencia les ayudará a alimentar su fe en mí. Quien
tiene fe se hace fuerte y las insidias no lo dejan caer porque se debilitan con
mi presencia. La fortaleza se consigue a través mío. El dolor, el sufrimiento
se apagan al conocerme. Las discordias, las rivalidades podrán ser vencidas
cuando se sepa en el Mundo que vivo y estoy presente en las almas dóciles.
Participen mi presencia en ustedes dando enseñanzas justas que debiliten los
males existentes con acciones que permitan testificar que la vida se recibe de
mí y que sin ésta el alma se pierde para siempre. La cizaña será arrancada
algún día, arrojada al fuego que arderá eternamente. Más sin embargo los que
tienen fe son como racimos de uvas que se cosechan y dan un vino delicioso que sacia
la sed. La esperanza se consigue cuando el racimo de uvas macera y produce el
vino delicioso que da la vida. Pero para que esto suceda se necesita que la fe
se acreciente, se fortalezca y se haga madura. Madurar la vid gratifica el
paladar. Por eso les pido: únanse y en comunión conmigo den luz a las almas
para que se conviertan. Los amo, déjense guiar por mí. Vengo pronto, estén
preparados! Amén
Jesús Misericordia Divina
Mis ángeles!
Enaltecer el alma se consigue con la ayuda
mutua que dirijo a mis hijos a través de este Ministerio de la Legión de María
Inmaculada. Por medio de ella se debilita el mal. Las enseñanzas traen consigo
fortaleza. El avance de cada alma se consigue solo con la ayuda y esa ayuda
viene del cielo a quien se hace sumiso. Por tanto les pido que se unan en
grupos que se dejen guiar por mi Hijo a través de su Espíritu Santo que les ayuda
a perseguir ese sueño de ser felices. Esa ayuda que viene de mí requiere
sacrificio pero es necesario. El sacrificio es ayunar y mortificar las
pasiones. Alejarse del mal y hacer obras buenas que reconozcan a mi Hijo a
través de ellas. La sumisión necesaria debilita los males, huye Satanás y se
regocija en la presencia de mi Hijo. Quien se hace esclavo de él ha reconocido
que la esperanza llega cuando el alma se hace humilde, porque en ella se
encuentra la alegría de vivir. Las cosas simples son las que ayudan a mejorar
el alma porque para enaltecerla no se necesita dinero, más bien justicia divina
que debilita el mal. Alcanzar a comprender que la sencillez, la humildad y la
piedad te llevan al buen camino es dar al Mundo luz abundante. Porque quien
tiene luz es porque mi Hijo vive en él. Ámense, disfruten la vida con sencillez
y permitan que mi Hijo more en sus almas. Me despido con amor y les protejo
dentro de mi corazón inmaculado. Amén
Santa María del Corazón Inmaculado
Mateo 5
Lo que realmente cuenta ante Dios
3 «Dichosos los que tienen espíritu de
pobres,
porque de ellos es el reino de los cielos.
4 »Dichosos los que sufren,
porque serán consolados.
5 »Dichosos los humildes,
porque heredarán la tierra prometida.
6 »Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia,
porque serán satisfechos.
7 »Dichosos los compasivos,
porque Dios tendrá compasión de ellos.
8 »Dichosos los de corazón limpio,
porque verán a Dios.
9 »Dichosos los que trabajan por la paz,
porque Dios los llamará hijos suyos.
10 »Dichosos los perseguidos por hacer lo que es justo,
porque de ellos es el reino de los cielos.
porque de ellos es el reino de los cielos.
4 »Dichosos los que sufren,
porque serán consolados.
5 »Dichosos los humildes,
porque heredarán la tierra prometida.
6 »Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia,
porque serán satisfechos.
7 »Dichosos los compasivos,
porque Dios tendrá compasión de ellos.
8 »Dichosos los de corazón limpio,
porque verán a Dios.
9 »Dichosos los que trabajan por la paz,
porque Dios los llamará hijos suyos.
10 »Dichosos los perseguidos por hacer lo que es justo,
porque de ellos es el reino de los cielos.
11 »Dichosos ustedes, cuando la gente los
insulte y los maltrate, y cuando por causa mía los ataquen con toda clase de
mentiras.12 Alégrense, estén contentos, porque van a recibir un gran
premio en el cielo; pues así también persiguieron a los profetas que vivieron
antes que ustedes.
Eclesiástico 8
19 Los que honráis al Señor, esperad la
prosperidad, la felicidad eterna y el amor de Dios.
Salmos 1
Felicidad verdadera
1 Feliz el hombre
que no sigue el consejo de los malvados,
ni va por el camino de los pecadores,
ni hace causa común con los que se burlan de Dios,
2 sino que pone su amor en la ley del Señor
y en ella medita noche y día.
3 Ese hombre es como un árbol
plantado a la orilla de un río,
que da su fruto a su tiempo
y jamás se marchitan sus hojas.
¡Todo lo que hace, le sale bien!
que no sigue el consejo de los malvados,
ni va por el camino de los pecadores,
ni hace causa común con los que se burlan de Dios,
2 sino que pone su amor en la ley del Señor
y en ella medita noche y día.
3 Ese hombre es como un árbol
plantado a la orilla de un río,
que da su fruto a su tiempo
y jamás se marchitan sus hojas.
¡Todo lo que hace, le sale bien!
4 Con los malvados no pasa lo mismo,
pues son como paja que se lleva el viento.
5 Por eso los malvados caerán bajo el juicio de Dios
y no tendrán parte en la comunidad de los justos.
6 El Señor cuida el camino de los justos,
pero el camino de los malos lleva al desastre.
pues son como paja que se lleva el viento.
5 Por eso los malvados caerán bajo el juicio de Dios
y no tendrán parte en la comunidad de los justos.
6 El Señor cuida el camino de los justos,
pero el camino de los malos lleva al desastre.
Colosenses 1
Consecuencias de la obra salvadora
21 Ustedes antes eran extranjeros y
enemigos de Dios en sus corazones, por las cosas malas que hacían, 22 pero
ahora Cristo los ha reconciliado mediante la muerte que sufrió en su existencia
terrena. Y lo hizo para tenerlos a ustedes en su presencia, santos, sin mancha
y sin culpa. 23 Pero para esto deben permanecer firmemente basados en
la fe, sin apartarse de la esperanza que tienen por el mensaje del evangelio
que oyeron. Éste es el mensaje que se ha anunciado en todas partes del mundo, y
que yo, Pablo, ayudo a predicar.
24 Ahora me alegro de lo que sufro por
ustedes, porque de esta manera voy completando, en mi propio cuerpo, lo que
falta de los sufrimientos de Cristo por la iglesia, que es su cuerpo. 25 Dios
ha hecho de mí un servidor de la iglesia, por el encargo que él me dio, para
bien de ustedes, de anunciar en todas partes su mensaje, 26 es decir,
el designio secreto que desde hace siglos y generaciones Dios tenía escondido,
pero que ahora ha manifestado al pueblo santo. 27 A ellos Dios les
quiso dar a conocer la gloriosa riqueza que ese designio encierra para todas
las naciones. Y ese designio secreto es Cristo, que está entre ustedes y que es
la esperanza de la gloria que han de tener.
28 Nosotros anunciamos a Cristo,
aconsejando y enseñando a todos en toda sabiduría, para presentarlos perfectos
en Cristo.
Marcos 8
34 Luego Jesús llamó a sus discípulos y a
la gente, y dijo:
—Si alguno quiere ser discípulo mío, olvídese
de sí mismo, cargue con su cruz y sígame. 35 Porque el que quiera
salvar su vida, la perderá; pero el que pierda la vida por causa mía y por
aceptar el evangelio, la salvará. 36 ¿De qué le sirve al hombre ganar
el mundo entero, si pierde la vida? 37 O también, ¿cuánto podrá pagar
el hombre por su vida? 38 Pues si alguno se avergüenza de mí y de mi
mensaje delante de esta gente infiel y pecadora, también el Hijo del hombre se
avergonzará de él cuando venga con la gloria de su Padre y con los santos
ángeles.
Gálatas 5
22 En cambio, lo que el Espíritu produce
es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, 23 humildad
y dominio propio. Contra tales cosas no hay ley. 24 Y los que son de
Cristo Jesús, ya han crucificado la naturaleza del hombre pecador junto con sus
pasiones y malos deseos. 25 Si ahora vivimos por el Espíritu, dejemos
también que el Espíritu nos guíe.
26 No seamos orgullosos, ni sembremos
rivalidades y envidias entre nosotros.
Gálatas 2
19 Porque por medio de la ley yo he
muerto a la ley, a fin de vivir para Dios. Con Cristo he sido crucificado,20 y
ya no soy yo quien vive, sino que es Cristo quien vive en mí. Y la vida que
ahora vivo en el cuerpo, la vivo por mi fe en el Hijo de Dios, que me amó y se
entregó a la muerte por mí. 21 No quiero rechazar la bondad de Dios;
pues si se obtuviera la justicia por medio de la ley, Cristo habría muerto
inútilmente.
Juan 3
El amor de Dios para el mundo
16 »Pues Dios amó tanto al mundo, que dio
a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida
eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al
mundo, sino para salvarlo por medio de él.
18 »El que cree en el Hijo de Dios, no
está condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado por no creer en el
Hijo único de Dios. 19 Los que no creen, ya han sido condenados,
pues, como hacían cosas malas, cuando la luz vino al mundo prefirieron la
oscuridad a la luz. 20 Todos los que hacen lo malo odian la luz, y no
se acercan a ella para que no se descubra lo que están haciendo. 21 Pero
los que viven de acuerdo con la verdad, se acercan a la luz para que se vea que
todo lo hacen de acuerdo con la voluntad de Dios.
Juan 15
La vid verdadera
15 »Yo soy la vid verdadera, y mi Padre
es el que la cultiva. 2 Si una de mis ramas no da uvas, la corta;
pero si da uvas, la poda y la limpia, para que dé más. 3 Ustedes ya
están limpios por las palabras que les he dicho. 4 Sigan unidos a mí,
como yo sigo unido a ustedes. Una rama no puede dar uvas de sí misma, si no
está unida a la vid; de igual manera, ustedes no pueden dar fruto, si no
permanecen unidos a mí.
5 »Yo soy la vid, y ustedes son las
ramas. El que permanece unido a mí, y yo unido a él, da mucho fruto; pues sin
mí no pueden ustedes hacer nada. 6 El que no permanece unido a mí,
será echado fuera y se secará como las ramas que se recogen y se queman en el
fuego.
7 »Si ustedes permanecen unidos a mí, y
si permanecen fieles a mis enseñanzas, pidan lo que quieran y se les dará. 8 En
esto se muestra la gloria de mi Padre, en que den mucho fruto y lleguen así a
ser verdaderos discípulos míos. 9 Yo los amo a ustedes como el Padre
me ama a mí; permanezcan, pues, en el amor que les tengo. 10 Si
obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo obedezco los
mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
11 »Les hablo así para que se alegren
conmigo y su alegría sea completa. 12 Mi mandamiento es este: Que se
amen unos a otros como yo los he amado a ustedes. 13 El amor más
grande que uno puede tener es dar su vida por sus amigos. 14 Ustedes
son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. 15 Ya no los llamo
siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo. Los llamo mis amigos,
porque les he dado a conocer todo lo que mi Padre me ha dicho. 16 Ustedes
no me escogieron a mí, sino que yo los he escogido a ustedes y les he encargado
que vayan y den mucho fruto, y que ese fruto permanezca. Así el Padre les dará
todo lo que le pidan en mi nombre. 17 Esto, pues, es lo que les mando:
Que se amen unos a otros.
✤ ✤ ✤ Dominus es vivus
https://www.facebook.com/groups/legiondemariainmaculada/
https://www.facebook.com/groups/362524703843803/
https://www.facebook.com/groups/legiondemariainmaculada/
https://www.facebook.com/groups/362524703843803/
Los mensajes en todos los idiomas los
encontraras en: