“Yo les pido que escuchen y pongan atención: las señales hoy en día marcan el tiempo de apostasía que tenía que pasar antes de la caída del mal. El trono de Dios está preparado para la segunda venida mía, más sin embargo todavía habrá de padecer toda alma que me niegue”.
Profecías, Decretos, Preceptos y Conjeturas
dictados por la Santísima Virgen, Jesús y Dios Omnipotente Uno y Trino a mi
alma mexicana.
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Martes 20 de Mayo del 2014 Santa Misa y Sagrario 4:30 p.m.
El
suplicio que padezco por ustedes se debe a que muchas almas se han olvidado de
mí. Yo vivo y estoy presente en las almas sumisas que me agradan como perfume
delicioso. Sin embargo el honor que me hacen se percibe cuando las almas se
unen. Hoy tengo que decir que mi dolor es ese padecimiento igual al estar en la
cruz. Viví tormentos, agonías y dolores profundos. Son los mismos que padezco
hoy. Porque no han comprendido que para venir a mí necesitan recordar primero
que deben ofrecer su vida y esto se hace cuando el arrepentimiento llega al
corazón. Al ir a comulgar, primero se necesita estar limpio de pecado. El
arrepentimiento conlleva a una unión forte. Esta unión se crea a través de la
amistad que formamos cuando vienen y tomen mi cuerpo bendito. Al unirse
aprecian que la vida es diferente. Es agradable vivir en comunión e indescifrable
su misterio. Porque el alma que se abre á mí toma una actitud sumisa que lo ayuda
a tener fe, sosteniendo la lealtad con su participación activa.
Es
el Mundo lo que les aleja de mí. Sin embargo si se dejan llevar reconocerán que
para vivir hay que morir a él. En él encuentran lasitud (pereza) a un Dios que
los ama y desea que se abran a él.
Hoy
se dice que mi vida dí para morir y con esa muerte ayudarles a tener honor y
gloria. No es cierto. Mi vida existe desde que derroté la muerte que vino a
dejar al enemigo cuando Eva cayó en desobediencia. La mujer deshonrada quedó,
pero yo dije al Mundo que la enemistad con Satanás se llevaría a cabo con la
mujer y esa mujer es María Santísima, mi Madre amorosa.
Mi
vida les trajo la bendición de recrearse en mí y llenarse de amor. Ahora viene
el tiempo de la lucha donde todos mis hijos logremos romper vínculos con
Satanás. Satanás desea que el Mundo perezca y al morir todos se van al infierno.
Él no es amigo de nadie. Solo busca enemistad con Dios. No soporta a mi Madre y
se hace presente en la vida de los fieles insistiendo para que pierdan la
batalla y mueran. No lo permitan! Es indispensable la oración, la penitencia,
el ayuno, la eucaristía y una profunda lucha con todas las armas espirituales.
Porque él está atento a que pierdan la batalla les pido que oren con constancia
ante cualquier situación y en silencio. La oración contemplativa lo destruye.
No soporta que ustedes oren así. Al unirse en comunión conmigo ustedes deben
apreciar que la gratitud se consigue a través del esfuerzo. Este esfuerzo
conlleva un sacrificio, y el sacrificio les trae abundantes gracias y
bendiciones constantes.
No
pequen. Traten de vivir en paz con todos porque el honor que me hacen es amarse
entre ustedes y cuando ustedes lo hacen también me aman a mí. Quien ama ha
reconocido que para vivir se necesita mi presencia en sus vidas. Dios existe y
está vivo y al estar vivo da a sus hijos la vida, la unión que permite
fortaleza y alegría continua. Los altibajos se acaban porque vengo en su ayuda
en los momentos difíciles. Los llevo de la mano hacia un camino seguro y les
hago partícipes de ésta unión con mi Madre también. Ella los ama y desea que
sus hijos no se pierdan. Yo les pido que escuchen y pongan atención: las
señales hoy en día marcan el tiempo de apostasía que tenía que pasar antes de
la caída del mal. El trono de Dios está preparado para la segunda venida mía,
más sin embargo todavía habrá de padecer toda alma que me niegue. Porque quien
ama a Dios se llena de gracia. Caerá el mal en el Mundo cuando triunfe mi amor
por medio del Inmaculado Corazón de mi dulce y Santa Madre. Ella enemistada con
Satanás le aplastará la cabeza y morirá para siempre. La luna permanecerá
brillando y los ángeles cantarán a coro la victoria: “está cerca, está cerca”.
Cambien de vida y den testimonio de que la
victoria se consiguió a través de una mujer que se esforzó por proteger a sus
hijos. Miren al cielo azul y dense cuenta de que la venida está cerca. Aprendan
a discernir y lleven siempre la luz que les otorgo a todos los confines de la tierra.
Yo los amo y les pido que estén atentos. Las señales se acercan. Amén
Jesús Misericordia Divina
Ángeles míos!
Yo
los tomo y los abrazo con un abrazo fuerte donde sientan mi presencia. Amo a
mis hijos y les doy el amor que hace que ustedes permanezcan unidos a mí y a mi
Hijo amado. El odio cámbienlo por el amor porque éste destruye y alberga males
en su vida.
Aprender a orar sirve pero el silencio es indispensable porque el arma
del silencio hace que el enemigo no pueda interferir con nuestra unión. Para
eso mediten cada palabra, únanla a la pasión dolorosa de mi Hijo. Contemplen a
Dios y busquen ejemplos con su vida cotidiana. Comparen cómo se parecen las
enseñanzas de la Biblia Santa con la vida que llevan. Para eso les pido que se
unan y rueguen al Espíritu Santo que les guíe y les de fortaleza. La verdad
persiste por encima del engaño y el engaño se apaga con la comunión. Los amo.
Den testimonio con su vida de mi amor y el de mi amado Hijo Jesús. Vivan
felices y sin rencores. Amén
Santa María del Corazón Inmaculado
Isaías 53
3 los hombres lo despreciaban y lo
rechazaban.
Era un hombre lleno de dolor,
acostumbrado al sufrimiento.
Como a alguien que no merece ser visto,
lo despreciamos, no lo tuvimos en cuenta.
4 Y sin embargo él estaba cargado con nuestros sufrimientos,
estaba soportando nuestros propios dolores.
Nosotros pensamos que Dios lo había herido,
que lo había castigado y humillado.
5 Pero fue traspasado a causa de nuestra rebeldía,
fue atormentado a causa de nuestras maldades;
el castigo que sufrió nos trajo la paz,
por sus heridas alcanzamos la salud.
Era un hombre lleno de dolor,
acostumbrado al sufrimiento.
Como a alguien que no merece ser visto,
lo despreciamos, no lo tuvimos en cuenta.
4 Y sin embargo él estaba cargado con nuestros sufrimientos,
estaba soportando nuestros propios dolores.
Nosotros pensamos que Dios lo había herido,
que lo había castigado y humillado.
5 Pero fue traspasado a causa de nuestra rebeldía,
fue atormentado a causa de nuestras maldades;
el castigo que sufrió nos trajo la paz,
por sus heridas alcanzamos la salud.
6 Todos nosotros nos perdimos como
ovejas,
siguiendo cada uno su propio camino,
pero el Señor cargó sobre él la maldad de todos nosotros.
7 Fue maltratado, pero se sometió humildemente,
y ni siquiera abrió la boca;
lo llevaron como cordero al matadero,
y él se quedó callado, sin abrir la boca,
como una oveja cuando la trasquilan.
8 Se lo llevaron injustamente,
y no hubo quien lo defendiera;
nadie se preocupó de su destino.
Lo arrancaron de esta tierra,
le dieron muerte por los pecados de mi pueblo.
9 Lo enterraron al lado de hombres malvados,
lo sepultaron con gente perversa,
aunque nunca cometió ningún crimen
ni hubo engaño en su boca.
siguiendo cada uno su propio camino,
pero el Señor cargó sobre él la maldad de todos nosotros.
7 Fue maltratado, pero se sometió humildemente,
y ni siquiera abrió la boca;
lo llevaron como cordero al matadero,
y él se quedó callado, sin abrir la boca,
como una oveja cuando la trasquilan.
8 Se lo llevaron injustamente,
y no hubo quien lo defendiera;
nadie se preocupó de su destino.
Lo arrancaron de esta tierra,
le dieron muerte por los pecados de mi pueblo.
9 Lo enterraron al lado de hombres malvados,
lo sepultaron con gente perversa,
aunque nunca cometió ningún crimen
ni hubo engaño en su boca.
10 El Señor quiso oprimirlo con el sufrimiento.
Y puesto que él se entregó en sacrificio por el pecado,
tendrá larga vida
y llegará a ver a sus descendientes;
por medio de él tendrán éxito los planes del Señor.
11 Después de tanta aflicción verá la luz,
y quedará satisfecho al saberlo;
el justo siervo del Señor liberará a muchos,
pues cargará con la maldad de ellos.
12 Por eso Dios le dará un lugar entre los grandes,
y con los poderosos participará del triunfo,
porque se entregó a la muerte
y fue contado entre los malvados,
cuando en realidad cargó con los pecados de muchos
e intercedió por los pecadores.
Y puesto que él se entregó en sacrificio por el pecado,
tendrá larga vida
y llegará a ver a sus descendientes;
por medio de él tendrán éxito los planes del Señor.
11 Después de tanta aflicción verá la luz,
y quedará satisfecho al saberlo;
el justo siervo del Señor liberará a muchos,
pues cargará con la maldad de ellos.
12 Por eso Dios le dará un lugar entre los grandes,
y con los poderosos participará del triunfo,
porque se entregó a la muerte
y fue contado entre los malvados,
cuando en realidad cargó con los pecados de muchos
e intercedió por los pecadores.
2 Corintios 7
9 ahora me alegro; no por la tristeza que
les causó, sino porque esa tristeza los hizo volverse a Dios. Fue una tristeza
según la voluntad de Dios, así que nosotros no les causamos ningún daño; 10 pues
la tristeza según la voluntad de Dios conduce a una conversión que da por
resultado la salvación, y no hay nada que lamentar. Pero la tristeza del mundo
produce la muerte.
Hechos 3
19 Por eso, vuélvanse ustedes a Dios y
conviértanse, para que él les borre sus pecados 20 y el Señor les
mande tiempos de alivio, enviándoles a Jesús, a quien desde el principio había
escogido como Mesías para ustedes.
Genesis 3
14 Entonces Dios el Señor dijo a la serpiente:
—Por esto que has hecho, maldita serás entre
todos los demás animales. De hoy en adelante caminarás arrastrándote y comerás
tierra. 15 Haré que tú y la mujer sean enemigas, lo mismo que tu
descendencia y su descendencia. Su descendencia te aplastará la cabeza, y tú le
morderás el talón.
Apocalipsis 12
12 Apareció en el cielo una gran señal:
una mujer envuelta en el sol como en un vestido, con la luna bajo sus pies y
una corona de doce estrellas en la cabeza. 2 La mujer estaba encinta,
y gritaba por los dolores del parto, por el sufrimiento de dar a luz.
El dragón
3 Luego apareció en el cielo otra señal:
un gran dragón rojo que tenía siete cabezas, diez cuernos y una corona en cada
cabeza.4 Con la cola arrastró la tercera parte de las estrellas del cielo,
y las lanzó sobre la tierra. El dragón se detuvo delante de la mujer que iba a
dar a luz, para devorar a su hijo tan pronto como naciera. 5 Y la
mujer dio a luz un hijo varón, el cual ha de gobernar a todas las naciones con
cetro de hierro. Pero su hijo le fue quitado y llevado ante Dios y ante su
trono; 6 y la mujer huyó al desierto, donde Dios le había preparado
un lugar para que allí le dieran de comer durante mil doscientos sesenta días.
7 Después hubo una batalla en el cielo:
Miguel y sus ángeles lucharon contra el dragón. El dragón y sus ángeles
pelearon, 8 pero no pudieron vencer, y ya no hubo lugar para ellos en
el cielo. 9 Así que fue expulsado el gran dragón, aquella serpiente
antigua que se llama Diablo y Satanás, y que engaña a todo el mundo.
Mateo 24
4 Jesús les contestó:
—Tengan cuidado de que nadie los engañe. 5 Porque
vendrán muchos haciéndose pasar por mí. Dirán: “Yo soy el Mesías”, y engañarán
a mucha gente. 6 Ustedes tendrán noticias de que hay guerras aquí y
allá; pero no se asusten, pues así tiene que ocurrir; sin embargo, aún no será
el fin. 7 Porque una nación peleará contra otra y un país hará guerra
contra otro; y habrá hambres y terremotos en muchos lugares. 8 Pero
todo eso apenas será el comienzo de los dolores.
9 »Entonces los entregarán a ustedes para
que los maltraten; y los matarán, y todo el mundo los odiará por causa mía. 10 En
aquel tiempo muchos renegarán de su fe, y se odiarán y se traicionarán unos a
otros. 11 Aparecerán muchos falsos profetas, y engañarán a mucha
gente. 12 Habrá tanta maldad, que la mayoría dejará de tener amor
hacia los demás. 13 Pero el que siga firme hasta el fin, se salvará. 14 Y
esta buena noticia del reino será anunciada en todo el mundo, para que todas
las naciones la conozcan; entonces vendrá el fin.
15 »El profeta Daniel escribió acerca del
horrible sacrilegio. Cuando ustedes lo vean en el Lugar santo —el que lee,
entienda—,16 entonces los que estén en Judea, que huyan a las montañas; 17 y
el que esté en la azotea de su casa, que no baje a sacar nada; 18 y
el que esté en el campo, que no regrese ni aun a recoger su ropa. 19 ¡Pobres
mujeres aquellas que en tales días estén embarazadas o tengan niños de pecho! 20 Pidan
ustedes a Dios que no hayan de huir en el invierno ni en sábado; 21 porque
habrá entonces un sufrimiento tan grande como nunca lo ha habido desde el
comienzo del mundo ni lo habrá después. 22 Y si Dios no acortara ese
tiempo, no se salvaría nadie; pero lo acortará por amor a los que ha escogido.
23 »Si entonces alguien les dice a
ustedes: “Miren, aquí está el Mesías”, o “Miren, allí está”, no lo crean. 24 Porque
vendrán falsos mesías y falsos profetas; y harán grandes señales y milagros,
para engañar, a ser posible, hasta a los que Dios mismo ha escogido. 25 Ya
se lo he advertido a ustedes de antemano. 26 Por eso, si les dicen:
“Miren, allí está, en el desierto”, no vayan; o si les dicen: “Miren, aquí está
escondido”, no lo crean. 27 Porque como un relámpago que se ve
brillar de oriente a occidente, así será cuando regrese el Hijo del hombre. 28 Donde
esté el cadáver, allí se juntarán los buitres.
El regreso del Hijo del hombre
29 »Tan pronto como pasen aquellos días
de sufrimiento, el sol se oscurecerá, la luna dejará de dar su luz, las
estrellas caerán del cielo y las fuerzas celestiales temblarán. 30 Entonces
se verá en el cielo la señal del Hijo del hombre, y llenos de terror todos los
pueblos del mundo llorarán, y verán al Hijo del hombre que viene en las nubes
del cielo con gran poder y gloria. 31 Y él mandará a sus ángeles con
una gran trompeta, para que reúnan a sus escogidos de los cuatro puntos
cardinales, desde un extremo del cielo hasta el otro.
32 »Aprendan esta enseñanza de la
higuera: Cuando sus ramas se ponen tiernas, y brotan sus hojas, se dan cuenta
ustedes de que ya el verano está cerca. 33 De la misma manera, cuando
vean todo esto, sepan que el Hijo del hombre ya está a la puerta.34 Les
aseguro que todo esto sucederá antes que muera la gente de este tiempo. 35 El
cielo y la tierra dejarán de existir, pero mis palabras no dejarán de
cumplirse.
36 »En cuanto al día y la hora, nadie lo
sabe, ni aun los ángeles del cielo, ni el Hijo. Solamente lo sabe el Padre.
37 »Como sucedió en tiempos de Noé, así
sucederá también cuando regrese el Hijo del hombre. 38 En aquellos
tiempos antes del diluvio, y hasta el día en que Noé entró en la barca, la
gente comía y bebía y se casaba. 39 Pero cuando menos lo esperaban,
vino el diluvio y se los llevó a todos. Así sucederá también cuando regrese el
Hijo del hombre. 40 En aquel momento, de dos hombres que estén en el
campo, uno será llevado y el otro será dejado. 41 De dos mujeres que
estén moliendo, una será llevada y la otra será dejada.
42 »Manténganse ustedes despiertos,
porque no saben qué día va a venir su Señor. 43 Pero sepan esto, que
si el dueño de una casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón,
se mantendría despierto y no dejaría que nadie se metiera en su casa a robar. 44 Por
eso, ustedes también estén preparados; porque el Hijo del hombre vendrá cuando
menos lo esperen.
Salmo 139
23 Oh Dios,
examíname, reconoce mi corazón;
ponme a prueba, reconoce mis pensamientos;
24 mira si voy por el camino del mal,
y guíame por el camino eterno.
examíname, reconoce mi corazón;
ponme a prueba, reconoce mis pensamientos;
24 mira si voy por el camino del mal,
y guíame por el camino eterno.
✤ Dominus es vivus <3
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