“El Mundo padece. Se hace cruel y vil ante la vida. Les pido que se esfuercen mucho por proclamar mi voluntad y hacer del conocimiento que es necesario la infusión paráclita para que por medio de ella se renueve la Iglesia que tanto padece”.
Profecías, Decretos, Preceptos y Conjeturas
dictados por la Santísima Virgen, Jesús y Dios Omnipotente Uno y Trino a mi
alma mexicana.
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Viernes 23 de Mayo del 2014. Sagrario y Santa Misa 4:30 p.m.
Hijos amados de mi corazón!
Hoy
necesito guiarlos de manera que comprendan cómo deben dirigirse en el Mundo.
Hoy necesitan armas con las que luchen y se esfuercen por proclamar la verdad.
La apostasía está aquí y ha hecho que muchas almas me nieguen. Sin embargo es
meritorio dar entendimiento de que es necesario abrir el corazón a los
múltiples llamados que les hago. No es necesario que ustedes sacrifiquen su vida
sin amor. Porque el amor lo puede todo.
Necesariamente
habrán de concebir que para poder dirigirse en el Mundo es necesario renunciar
a él. Las cosas que les hago saber es para que comprendan que un alma noble que
ha decidido dejar el Mundo por mí es aquella que se niega a sí misma. Quien no
lo hace no puede comprender la importancia de hacerlo. La vida les dí. En ella
les entregué mi amor y ese amor requiere de una ayuda mutua. Cuando ustedes han
comprendido la necesidad de hacerlo es porque al negarse ustedes mismos van
dando alegría a quienes ustedes mismos reconocen para que puedan alimentarse de
mí. Esas almas necesitan honor, cambiar de actitud y recibir de mí mi
presencia.
Es
meritorio dar entendimiento que la alegría de vivir se consigue solo si aprenden
a vivir llenos de mi presencia. Necesitan fortalecerse y dar un paso agigantado
para que yo pueda otorgarles la comunión conmigo. Esto no es fácil. La renuncia
necesaria al Mundo es indispensable. Vivir en él no ayuda a las almas. Las
pierde y caen al abismo.
Por
qué hay que cambiar y dejar el Mundo por Dios? Porque en él solo encuentras
perdición, placeres mundanos, idolatría y un sinnúmero de cosas por las que
Satanás convence a mis hijos para que dejen la comunión. Esta comunión se da
cuando reconocen que el pecado les trae enemistad conmigo. Es preciso ahuyentar
al enemigo con buenas obras. El que hace el bien no permite el mal en su vida.
Antes bien, se esfuerza por complementar su vida con la unión familiar y los
amigos. Para eso es importante señalar que no todos los amigos son buenos. Hay
que decidir con quien compartir y esto se hace a través de un minucioso examen
donde concluyan si la amistad con esa persona trae beneficio.
No
es posible participar en la decadencia del Mundo y al mismo tiempo seguirme. La
santidad se persigue y se encuentra cuando han comprendido su misión terrenal.
Cada alma la tiene pero muchas la niegan y al negarla lo hacen conmigo también.
El dolor de muchas almas es no poder cumplir
con el llamado que les hago debido a que la Iglesia les niega su servicio.
Servir a Dios no es fácil. Es una lucha constante y mucha entrega. Cuántas
almas se han quedado sin cumplir su misión terrenal? Son muchas. La apostasía está
aquí, dentro de mi misma casa que formé, mi Iglesia Santa. Es triste ver que
muchas almas van buscando una guía y no la encuentran. Laura necesita de sus
oraciones. Cumplir con la obra que se le ha encomendado ha traído mucha
tristeza. La falta de comprensión y auxilio pastoral no le ayudan a crear los
grupos Marianos que formará para dar testimonio de la voluntad mía. Oren por
ella. Pida que alcance su meta y su mentor la lleve al obispado donde tendrán
que someter a discernimiento todos los escritos que ha transcrito en diversos
legajos. Estos legajos contienen la voluntad mía.
La pereza de muchos sacerdotes por guiar a mis
hijos hace que muchos de ellos se alejen de mí por falta de comprensión. Hoy
necesitamos arrojo, valentía y decisión para cumplir las exigencias de una
Iglesia que perece por menospreciar a mis hijos ungidos. Porque es el Espíritu
Santo quien guía a las almas sumisas. La cobardía de muchos de mis hijos hace
que no luchen ni se esfuercen por cumplir mi voluntad. Su miseria humana se
debe a que han preferido no ungirse y usar su sabiduría mundana. El raciocinio,
la inteligencia no son suficientes para lograr la comunión conmigo. Se necesita
que la infusión paráclita les de sabiduría y esta sabiduría se consigue solo a
través mío.
El
Mundo padece. Se hace cruel y vil ante la vida. Les pido que se esfuercen mucho
por proclamar mi voluntad y hacer del conocimiento que es necesario la infusión
paráclita para que por medio de ella se renueve la Iglesia que tanto padece. Yo
les pido a todos que se unan y participen con las autoridades eclesiales mi
voluntad de formar grupos Marianos donde
a través del Espíritu Santo los guíe y les enseñe cómo vivir. No se dejen
aminorar, más bien sean audaces y den testimonio con sus obras. Lo amo mucho.
Apresten, el tiempo viene, se agota la esperanza y si ustedes no se unen
las almas que me negaron perderán la batalla. Den testimonio con sus obras y no
permitan que mi voluntad se niegue. Tomen las armas espirituales y como
batallón que somos luchemos contra el mal. Amén
Jesús Misericordia Divina
Ángeles míos!
El
dolor de una Madre es la negación hacia ella. Yo estoy sufriendo por mis hijos
que no conocen la comunión con Dios. Cuando se alejan de él yo lloro y ruego
por ellos para que vuelvan al camino seguro. Sin embargo muchas de ellas han
acabado por perderse por haber negado la infusión del Espíritu Santo. Es el
Espíritu Santo quien da testimonio de un Dios que vive y habita en las almas
dóciles. Ámense y ábranse a la luz abundante que les da Dios. Por los méritos
de su Pasión Dolorosa no dejen de orar. Únanse con él y ofrezcan su vida como
víctimas expiatorias para que el Mundo cambie. Por el amor que me tienen den
testimonio de mi Hijo amoroso. Salven almas en comunión con él. Los amo.
Dediquen tiempos a la oración contemplativa. En el silencio interior ahí me
encuentro. Den vida a las almas con su testimonio para que ellas cambien
también. Tomen atributos y no me nieguen a mí ni a mi Hijo tampoco. Abran lazos
fraternos y únanse bajo un mismo auspicio para que den luz a muchas almas. Amén
Santa María del Corazón Inmaculado
Mateo 16
24 Luego Jesús dijo a sus discípulos:
—Si alguno quiere ser discípulo mío, niéguese
a sí mismo, cargue con su cruz y sígame. 25 Porque
el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda la vida por causa
mía, la encontrará. 26 ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo
entero, si pierde la vida? ¿O cuánto podrá pagar el hombre por su vida? 27 Porque
el Hijo del hombre va a venir con la gloria de su Padre y con sus ángeles, y
entonces recompensará a cada uno conforme a lo que haya hecho. 28 Les
aseguro que algunos de los que están aquí presentes no morirán hasta que vean
al Hijo del hombre venir a reinar.
Salmos 24
El Rey de la gloria
24 (1b) Del Señor es el mundo
entero,
con todo lo que en él hay,
con todo lo que en él vive.
2 Porque el Señor puso las bases de la tierra
y la afirmó sobre los mares y los ríos.
con todo lo que en él hay,
con todo lo que en él vive.
2 Porque el Señor puso las bases de la tierra
y la afirmó sobre los mares y los ríos.
3 ¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede permanecer en su santo templo?
4 El que tiene las manos y la mente
limpias de todo pecado;
el que no adora ídolos
ni hace juramentos falsos.
5 El Señor, su Dios y Salvador,
lo bendecirá y le hará justicia.
6 Así deben ser los que buscan al Señor,
los que buscan la presencia del Dios de Jacob.
¿Quién puede permanecer en su santo templo?
4 El que tiene las manos y la mente
limpias de todo pecado;
el que no adora ídolos
ni hace juramentos falsos.
5 El Señor, su Dios y Salvador,
lo bendecirá y le hará justicia.
6 Así deben ser los que buscan al Señor,
los que buscan la presencia del Dios de Jacob.
7 ¡Ábranse,
puertas eternas!
¡Quédense abiertas de par en par,
y entrará el Rey de la gloria!
¡Quédense abiertas de par en par,
y entrará el Rey de la gloria!
8 ¿Quién es este Rey de la gloria?
¡Es el Señor, el fuerte y valiente!
¡Es el Señor, valiente en la batalla!
¡Es el Señor, el fuerte y valiente!
¡Es el Señor, valiente en la batalla!
9 ¡Ábranse,
puertas eternas!
¡Quédense abiertas de par en par,
y entrará el Rey de la gloria!
¡Quédense abiertas de par en par,
y entrará el Rey de la gloria!
10 ¿Quién es este Rey de la gloria?
¡Es el Señor todopoderoso!
¡Él es el Rey de la gloria!
¡Es el Señor todopoderoso!
¡Él es el Rey de la gloria!
Proverbios 2
Beneficios que ofrece la sabiduría
2 Haz tuyas mis palabras, hijo mío;
guarda en tu mente mis mandamientos.
2 Presta oído a la sabiduría;
entrega tu mente a la inteligencia.
3 Pide con todas tus fuerzas
inteligencia y buen juicio;
4 entrégate por completo a buscarlos,
cual si buscaras plata o un tesoro escondido.
5 Entonces sabrás lo que es honrar al Señor;
¡descubrirás lo que es conocer a Dios!
6 Pues el Señor es quien da la sabiduría;
la ciencia y el conocimiento brotan de sus labios.
7 El Señor da su ayuda y protección
a los que viven rectamente y sin tacha;
8 cuida de los que se conducen con justicia,
y protege a los que le son fieles.
9 Sabrás también lo que es recto y justo,
y estarás atento a todo lo bueno,
10 pues tu mente obtendrá sabiduría
y probarás la dulzura del saber.
11 La discreción y la inteligencia
serán tus constantes protectoras;
12 ellas te librarán del mal camino
y de los hombres perversos,
13 de los que dejan el buen camino
y se van por senderos oscuros,
14 que se divierten haciendo daño
y festejan sus malas acciones,
15 que andan por caminos torcidos
y se han desviado del recto sendero.
16 Te librarán también de la mujer ajena,
de la extraña de palabras seductoras
17 que abandona al compañero de su juventud
y olvida su compromiso con Dios.
18 Tomar el camino que lleva a la casa de ella
es tomar el camino que lleva a la muerte;
19 los que entran en su casa ya no vuelven,
jamás vuelven a recorrer el sendero de la vida.
20 Anda, pues, por el buen camino,
y practica la conducta de los justos.
21 Porque los que viven rectamente y sin tacha
vivirán para siempre en la tierra;
22 pero los malvados y traidores
serán arrancados y expulsados de ella.
guarda en tu mente mis mandamientos.
2 Presta oído a la sabiduría;
entrega tu mente a la inteligencia.
3 Pide con todas tus fuerzas
inteligencia y buen juicio;
4 entrégate por completo a buscarlos,
cual si buscaras plata o un tesoro escondido.
5 Entonces sabrás lo que es honrar al Señor;
¡descubrirás lo que es conocer a Dios!
6 Pues el Señor es quien da la sabiduría;
la ciencia y el conocimiento brotan de sus labios.
7 El Señor da su ayuda y protección
a los que viven rectamente y sin tacha;
8 cuida de los que se conducen con justicia,
y protege a los que le son fieles.
9 Sabrás también lo que es recto y justo,
y estarás atento a todo lo bueno,
10 pues tu mente obtendrá sabiduría
y probarás la dulzura del saber.
11 La discreción y la inteligencia
serán tus constantes protectoras;
12 ellas te librarán del mal camino
y de los hombres perversos,
13 de los que dejan el buen camino
y se van por senderos oscuros,
14 que se divierten haciendo daño
y festejan sus malas acciones,
15 que andan por caminos torcidos
y se han desviado del recto sendero.
16 Te librarán también de la mujer ajena,
de la extraña de palabras seductoras
17 que abandona al compañero de su juventud
y olvida su compromiso con Dios.
18 Tomar el camino que lleva a la casa de ella
es tomar el camino que lleva a la muerte;
19 los que entran en su casa ya no vuelven,
jamás vuelven a recorrer el sendero de la vida.
20 Anda, pues, por el buen camino,
y practica la conducta de los justos.
21 Porque los que viven rectamente y sin tacha
vivirán para siempre en la tierra;
22 pero los malvados y traidores
serán arrancados y expulsados de ella.
Salmos 31
Plena confianza en el Señor
31 (2) Señor, en ti busco
protección;
¡no me defraudes jamás!
¡Ponme a salvo, pues tú eres justo!
2 (3) Dígnate escucharme;
¡date prisa, líbrame ya!
Sé tú mi roca protectora,
¡sé tú mi castillo de refugio y salvación!
3 (4) ¡Tú eres mi roca y mi castillo!
¡no me defraudes jamás!
¡Ponme a salvo, pues tú eres justo!
2 (3) Dígnate escucharme;
¡date prisa, líbrame ya!
Sé tú mi roca protectora,
¡sé tú mi castillo de refugio y salvación!
3 (4) ¡Tú eres mi roca y mi castillo!
¡Guíame y protégeme; haz honor a tu nombre!
4 (5) ¡Sácame de la trampa que me han tendido,
pues tú eres mi protector!
5 (6) En tus manos encomiendo mi espíritu;
¡rescátame, Señor, Dios de la verdad!
4 (5) ¡Sácame de la trampa que me han tendido,
pues tú eres mi protector!
5 (6) En tus manos encomiendo mi espíritu;
¡rescátame, Señor, Dios de la verdad!
6 (7) Odio a los que adoran ídolos
inútiles.
He puesto mi confianza en el Señor.
7 (8) Tu amor me trae gozo y alegría.
Tú has visto mis tristezas,
conoces mis aflicciones;
8 (9) no me entregaste en manos del enemigo;
¡me hiciste poner pie en lugar seguro!
He puesto mi confianza en el Señor.
7 (8) Tu amor me trae gozo y alegría.
Tú has visto mis tristezas,
conoces mis aflicciones;
8 (9) no me entregaste en manos del enemigo;
¡me hiciste poner pie en lugar seguro!
9 (10) Señor, ten compasión de mí,
pues estoy en peligro.
El dolor debilita mis ojos,
mi cuerpo, ¡todo mi ser!
10 (11) ¡El dolor y los lamentos
acaban con los años de mi vida!
La tristeza acaba con mis fuerzas;
¡mi cuerpo se está debilitando!
pues estoy en peligro.
El dolor debilita mis ojos,
mi cuerpo, ¡todo mi ser!
10 (11) ¡El dolor y los lamentos
acaban con los años de mi vida!
La tristeza acaba con mis fuerzas;
¡mi cuerpo se está debilitando!
11 (12) Soy el hazmerreír de mis
enemigos,
objeto de burla de mis vecinos,
horror de quienes me conocen.
¡Huyen de mí cuantos me ven en la calle!
12 (13) Me han olvidado por completo,
como si ya estuviera muerto.
Soy como un jarro hecho pedazos.
13 (14) Puedo oír que la gente cuchichea:
«Hay terror por todas partes.»
Como un solo hombre, hacen planes contra mí;
¡hacen planes para quitarme la vida!
objeto de burla de mis vecinos,
horror de quienes me conocen.
¡Huyen de mí cuantos me ven en la calle!
12 (13) Me han olvidado por completo,
como si ya estuviera muerto.
Soy como un jarro hecho pedazos.
13 (14) Puedo oír que la gente cuchichea:
«Hay terror por todas partes.»
Como un solo hombre, hacen planes contra mí;
¡hacen planes para quitarme la vida!
14 (15) Pero yo, Señor, confío en
ti;
yo he dicho: «¡Tú eres mi Dios!»
15 (16) Mi vida está en tus manos;
¡líbrame de mis enemigos, que me persiguen!
16 (17) Mira con bondad a este siervo tuyo,
y sálvame, por tu amor.
17 (18) A ti clamo, Señor;
¡no me hundas en la vergüenza!
¡Hunde en la vergüenza a los malvados;
húndelos en el silencio del sepulcro!
18 (19) Queden en silencio los labios mentirosos,
que hablan con burla y desprecio,
y ofenden al hombre honrado.
yo he dicho: «¡Tú eres mi Dios!»
15 (16) Mi vida está en tus manos;
¡líbrame de mis enemigos, que me persiguen!
16 (17) Mira con bondad a este siervo tuyo,
y sálvame, por tu amor.
17 (18) A ti clamo, Señor;
¡no me hundas en la vergüenza!
¡Hunde en la vergüenza a los malvados;
húndelos en el silencio del sepulcro!
18 (19) Queden en silencio los labios mentirosos,
que hablan con burla y desprecio,
y ofenden al hombre honrado.
19 (20) ¡Qué grande es tu bondad
para aquellos que te honran!
La guardas como un tesoro
y, a la vista de los hombres,
la repartes a quienes confían en ti.
20 (21) Con la protección de tu presencia
los libras de los planes malvados del hombre;
bajo tu techo los proteges
de los insultos de sus enemigos.
La guardas como un tesoro
y, a la vista de los hombres,
la repartes a quienes confían en ti.
20 (21) Con la protección de tu presencia
los libras de los planes malvados del hombre;
bajo tu techo los proteges
de los insultos de sus enemigos.
21 (22) Bendito sea el Señor, que
con su amor
hizo grandes cosas por mí
en momentos de angustia.
22 (23) En mi inquietud llegué a pensar
que me habías echado de tu presencia;
pero cuando te pedí ayuda,
tú escuchaste mis gritos.
hizo grandes cosas por mí
en momentos de angustia.
22 (23) En mi inquietud llegué a pensar
que me habías echado de tu presencia;
pero cuando te pedí ayuda,
tú escuchaste mis gritos.
23 (24) Amen al Señor, todos sus
fieles.
El Señor cuida de los sinceros,
pero a los altaneros
les da con creces su merecido.
24 (25) Den ánimo y valor a sus corazones
todos los que confían en el Señor.
El Señor cuida de los sinceros,
pero a los altaneros
les da con creces su merecido.
24 (25) Den ánimo y valor a sus corazones
todos los que confían en el Señor.
✤ Dominus es vivus <3
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