“Las vicisitudes hacen que las almas sufran y muchas de ellas pierdan la comunión con Dios”."La Fe hace que se fortalezca el espíritu y si se fortalece, sana el alma”.
Profecías, Decretos, Preceptos y Conjeturas dictados por la Santísima Virgen, Jesús y Dios Omnipotente Uno y Trino a mi alma mexicana.
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“Las vicisitudes hacen que las almas sufran y
muchas de ellas pierdan la comunión con Dios”.
“La
Fe hace que se fortalezca el espíritu y si se fortalece sana
el alma”.
Domingo 03 de Noviembre del 2023. Sagrario y Santa Misa 5:45 p.m.
Mis hijos amorosos!
Muchas veces en la vida van sufriendo a causa
de las vicisitudes y se abandonan sin merecimiento de un Dios que viene a
retribuir bondad, consuelo y paz. Las almas que sufren necesitan reconocer que
para vivir y sentirse bien tienen que tener en cuenta que se necesita la
comunión con Dios. Al apartarse el alma sufre porque la comunión con Dios no
existe. Entonces se llenan de rencor, dolor profundo porque no conocen que para
vivir hay que otorgar. Quien así lo hace lleva al Mundo un sin fin de
bendiciones que acompañan cada paso con la unión con Dios. Yo quiero que
conozcan que para vivir feliz se necesita una comunión particular entre todos.
La soledad va vaciando el alma y desposeyendo el amor por el abandono que
reciben. Muchos de mis hijos sufren mucho porque nadie les da amor y
reciprocidad a sus gestos amables. Aquellos que sufren deben ser revestidos del
Amor que necesitan, dándoles una palabra de aliento, consuelo, palabras suaves
que los hagan favorecer la vida. Porque la vida en el abandono es triste les
pido que cambien de conducta. Hay muchas almas que necesitan reforzar la Fe con la esperanza de un
aliento suave que les permita disipar el profundo dolor que padecen. Hoy quiero
que conozcan que quien se dice fiel a mí debe ayudar al prójimo, hacerle sentir
valioso, ayudando con caridad que se traduce en gestos nobles que permiten
sentir que no están solos. La soledad y el vacío de muchas almas hacen que
muchas de ellas perezcan. El amor se apaga y la continua vaciedad del alma hace
que muchas de ellas se sientan inseguros, sin nadie que les recompense en la
vida y entonces ponen fin a su vida. Cuando el alma perece porque no tuvo amor
y se quita la vida no van al cielo. Se quedan sin ver la Luz y necesitan las plegarias
de los demás para poder reconciliarse conmigo. Hoy quiero pedirles a todos que
se esfuercen en su vida por participar la importancia de tener una vida llena
de mi presencia con sus actos nobles que permitan dar entendimiento a otras
almas de que yo doy paz, profunda conmiseración y les ayudo a crecer en la Fe. La Fe es importante
para alimentarse de mí. Actos paganos hacen que se pierda. Cuando el alma vive
en el Mundo y se deja llevar por los vicios, la lujuria, el derroche excesivo
va perdiendo la comunión conmigo y es entonces que su alma ya no puede sentir
Amor. La desesperanza llega a muchas de ellas. El suplicio que padecen es
mucho, entonces se enferman y pierden la batalla cuando no recapacitan que sin
Dios no se vive.
Las quejas constantes de muchas almas que me
dicen: Porqué estoy enfermo? Hacen que mi corazón sufra. El dolor y el
sufrimiento lo reciben con sus actos que hacen que se pierda la amistad
conmigo. La Fe
hace que se fortalezca el espíritu y si se fortalece sana el alma. Yo soy un
Dios benevolente que quiere que ustedes me escuchen, más sin embargo muchos son
mis llamados, así como la espera. Cuando el alma perece porque no percibe mi
presencia recibe dolor. Hoy les pido a todos que invoquen al Espíritu Santo en
cada momento que necesitan ayuda. La fortaleza que viene de mí provoca en
muchas almas una alegría que se percibe y manifiesta a través de sus obras. El
ejemplo que da cada alma que me conoce ayuda a que las almas apartadas de mí
reconozcan mi voz. Muchas veces en el camino hay tropiezos pero es el esfuerzo
constante lo que ayuda a mejorar su vida y conducirse por el buen camino. Yo
trazo el camino y les enseño el camino seguro. Si ustedes se ofrecen a diario a
mí, vienen a visitarme a mi Santa Iglesia, oran con constancia yo apago el
dolor y les doy la paz. El ofrecimiento que hacen muchas almas de su vida motiva a otras a
permanecer unidos a mí. Condúzcanse por el buen camino! Den testimonio de su
vida! Donde hay amor hay luz y la luz conduce al camino seguro. Les pido que
dirijan sus pasos al servicio. Den testimonio de un Dios Vivo en sus comunidades
que sean Marianas. Se necesita el rezo del Santo Rosario para romper vínculos perversos
en las almas que se apagaron y que Satanás pierde. La infusión del Espíritu
Santo en las comunidades Marianas fortalece la unión porque vengo yo a ustedes
a dirigir sus pasos, dando testimonio de un Dios benevolente que se manifiesta,
se comunica con su Pueblo y quiere que sus hijos se salven. Si ustedes permiten
la infusión del Espíritu Santo se fortalece la comunidad y a cambio les doy la
salvedad de muchas almas porque las sano y las curo de mucho dolor que padecen.
Pido por el amor infinito que me tienen que pregonen con Fe cada Legajo que
participa mi amada hija Laura para que otros conozcan la manera como deben
conducirse. Los amo y les digo ¡Vengo Pronto!, estén preparados. Amén
Jesús Misericordia Divina
Ángeles míos!
Anhelo que muchas almas vengan a mí.
Participen en grupos de oración donde el Rosario sea la oración más importante
y dirijan sus ojos al Mundo que sufre. Pidan porque se acaben las Guerras y se
conviertan las almas. Se necesita reforzar cada grupo con la infusión del
Espíritu Santo donde mi hijo amado les conduzca cada paso que den y juntos se
purifique la Iglesia Santa
que sufre. Actos perversos pueden ser destruidos por la comunión de mis hijos.
Estén atentos a las señales que se les dan y fortalezcan su unión ayudándose
mutuamente. Los amo y les ofrezco mi ayuda maternal por siempre. Amén
Santa María del Corazón Inmaculado
1 Pedro 2
9 Pero ustedes son una familia escogida,
un sacerdocio al servicio del rey, una nación santa, un pueblo adquirido por
Dios. Y esto es así para que anuncien las obras maravillosas de Dios, el cual
los llamó a salir de la oscuridad para entrar en su luz
maravillosa. 10 Ustedes antes ni siquiera eran pueblo, pero ahora son
pueblo de Dios; antes Dios no les tenía compasión, pero ahora les tiene
compasión.
Juan 5
24 »Les aseguro que quien presta atención
a lo que yo digo y cree en el que me envió, tiene vida eterna; y no será
condenado, pues ya ha pasado de la muerte a la vida. 25 Les aseguro
que viene la hora, y es ahora mismo, cuando los muertos oirán la voz del Hijo
de Dios; y los que la oigan, vivirán. 26 Porque así como el Padre
tiene vida en sí mismo, así también ha hecho que el Hijo tenga vida en sí
mismo, 27 y le ha dado autoridad para juzgar, por cuanto que es el
Hijo del hombre. 28 No se admiren de esto, porque va a llegar la hora
en que todos los muertos oirán su voz 29 y saldrán de las tumbas. Los
que hicieron el bien, resucitarán para tener vida; pero los que hicieron el
mal, resucitarán para ser condenados.
1 Pedro 5
8 Sean prudentes y manténganse
despiertos, porque su enemigo el diablo, como un león rugiente, anda buscando a
quien devorar. 9 Resístanle, firmes en la fe, sabiendo que en todas
partes del mundo los hermanos de ustedes están sufriendo las mismas
cosas.10 Pero después que ustedes hayan sufrido por un poco de tiempo,
Dios los hará perfectos, firmes, fuertes y seguros. Es el mismo Dios que en su
gran amor nos ha llamado a tener parte en su gloria eterna en unión con
Jesucristo. 11 A él sea el poder para siempre. Amén.
Romanos 5
5 Puesto que Dios ya nos ha hecho justos
gracias a la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor
Jesucristo. 2 Pues por Cristo hemos podido acercarnos a Dios por
medio de la fe, para gozar de su favor, y estamos firmes, y nos gloriamos con
la esperanza de tener parte en la gloria de Dios. 3 Y no sólo esto,
sino que también nos gloriamos de los sufrimientos; porque sabemos que el
sufrimiento nos da firmeza para soportar, 4 y esta firmeza nos
permite salir aprobados, y el salir aprobados nos llena de
esperanza. 5 Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha llenado
con su amor nuestro corazón por medio del Espíritu Santo que nos ha dado.
1 Pedro 1
5 Por la fe que ustedes tienen en
Dios, él los protege con su poder para que alcancen la salvación que tiene
preparada, la cual dará a conocer en los tiempos últimos.
6 Por esta razón están ustedes llenos de
alegría, aun cuando sea necesario que durante un poco de tiempo pasen por
muchas pruebas. 7 Porque la fe de ustedes es como el oro: su calidad
debe ser probada por medio del fuego. La fe que resiste la prueba vale mucho
más que el oro, el cual se puede destruir. De manera que la fe de ustedes, al
ser así probada, merecerá aprobación, gloria y honor cuando Jesucristo
aparezca.
8 Ustedes aman a Jesucristo, aunque no lo
han visto; y ahora, creyendo en él sin haberlo visto, se alegran con una
alegría tan grande y gloriosa que no pueden expresarla con
palabras, 9 porque están alcanzando la meta de su fe, que es la
salvación.
Romanos 8
La obra salvadora de Dios
28 Sabemos que Dios dispone todas las
cosas para el bien de quienes lo aman, a los cuales él ha llamado de acuerdo
con su propósito. 29 A los que de antemano Dios había conocido, los
destinó desde un principio a ser como su Hijo, para que su Hijo fuera el
primero entre muchos hermanos. 30 Y a los que Dios destinó desde un
principio, también los llamó; y a los que llamó, los hizo justos; y a los que
hizo justos, les dio parte en su gloria.
31 ¿Qué más podremos decir? ¡Que si Dios
está a nuestro favor, nadie podrá estar contra nosotros! 32 Si Dios
no nos negó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó a la muerte por todos
nosotros, ¿cómo no habrá de darnos también, junto con su Hijo, todas las
cosas?33 ¿Quién podrá acusar a los que Dios ha escogido? Dios es quien los
hace justos.34 ¿Quién podrá condenarlos? Cristo Jesús es quien murió;
todavía más, quien resucitó y está a la derecha de Dios, rogando por nosotros. 35 ¿Quién
nos podrá separar del amor de Cristo? ¿El sufrimiento, o las dificultades, o la
persecución, o el hambre, o la falta de ropa, o el peligro, o la muerte
violenta? 36 Como dice la Escritura :
«Por causa tuya estamos siempre expuestos a la
muerte;
nos tratan como a ovejas llevadas al matadero.»
nos tratan como a ovejas llevadas al matadero.»
37 Pero en todo esto salimos más que
vencedores por medio de aquel que nos amó.38 Estoy convencido de que nada
podrá separarnos del amor de Dios: ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni
los poderes y fuerzas espirituales, ni lo presente, ni lo
futuro, 39 ni lo más alto, ni lo más profundo, ni ninguna otra de las
cosas creadas por Dios. ¡Nada podrá separarnos del amor que Dios nos ha
mostrado en Cristo Jesús nuestro Señor!
Hebreos 4
Jesús, sacerdote compasivo
14 Jesús, el Hijo de Dios, es nuestro
gran Sumo sacerdote que ha entrado en el cielo. Por eso debemos seguir firmes
en la fe que profesamos. 15 Pues nuestro Sumo sacerdote puede
compadecerse de nuestra debilidad, porque él también estuvo sometido a las mismas
pruebas que nosotros; sólo que él jamás pecó. 16 Acerquémonos, pues,
con confianza al trono de nuestro Dios amoroso, para que él tenga misericordia
de nosotros y en su bondad nos ayude en la hora de necesidad.
Salmos 22
Grito de angustia y canto de alabanza
22 (2) Dios mío, Dios mío,
¿por qué me has abandonado?,
¿por qué no vienes a salvarme?,
¿por qué no atiendes a mis lamentos?
2 (3) Dios mío,
día y noche te llamo, y no respondes;
¡no hay descanso para mí!
¿por qué me has abandonado?,
¿por qué no vienes a salvarme?,
¿por qué no atiendes a mis lamentos?
2 (3) Dios mío,
día y noche te llamo, y no respondes;
¡no hay descanso para mí!
3 (4) Pero tú eres santo;
tú reinas, alabado por Israel.
4 (5) Nuestros padres confiaron en ti;
confiaron, y tú los libertaste;
5 (6) te pidieron ayuda, y les diste libertad;
confiaron en ti, y no los defraudaste.
tú reinas, alabado por Israel.
4 (5) Nuestros padres confiaron en ti;
confiaron, y tú los libertaste;
5 (6) te pidieron ayuda, y les diste libertad;
confiaron en ti, y no los defraudaste.
6 (7) Pero yo no soy un hombre, sino
un gusano;
¡soy el hazmerreír de la gente!
7 (8) Los que me ven, se burlan de mí;
me hacen muecas, mueven la cabeza
8 (9) y dicen:
«Éste confiaba en el Señor;
pues que el Señor lo libre.
Ya que tanto lo quiere, que lo salve.»
¡soy el hazmerreír de la gente!
7 (8) Los que me ven, se burlan de mí;
me hacen muecas, mueven la cabeza
8 (9) y dicen:
«Éste confiaba en el Señor;
pues que el Señor lo libre.
Ya que tanto lo quiere, que lo salve.»
9 (10) Y así es:
tú me hiciste nacer del vientre de mi madre;
en su pecho me hiciste descansar.
10 (11) Desde antes que yo naciera,
fui puesto bajo tu cuidado;
desde el vientre de mi madre,
mi Dios eres tú.
11 (12) No te alejes de mí,
pues estoy al borde de la angustia
y no tengo quien me ayude.
tú me hiciste nacer del vientre de mi madre;
en su pecho me hiciste descansar.
10 (11) Desde antes que yo naciera,
fui puesto bajo tu cuidado;
desde el vientre de mi madre,
mi Dios eres tú.
11 (12) No te alejes de mí,
pues estoy al borde de la angustia
y no tengo quien me ayude.
12 (13) Mis enemigos me han rodeado
como toros,
como bravos toros de Basán;
13 (14) rugen como leones feroces,
abren la boca y se lanzan contra mí.
14 (15) Soy como agua que se derrama;
mis huesos están dislocados.
Mi corazón es como cera
que se derrite dentro de mí.
15 (16) Tengo la boca seca como una teja;
tengo la lengua pegada al paladar.
¡Me has hundido hasta el polvo de la muerte!
16 (17) Como perros, una banda de malvados
me ha rodeado por completo;
me han desgarrado las manos y los pies.
17 (18) ¡Puedo contarme los huesos!
Mis enemigos no me quitan la vista de encima;
18 (19) se han repartido mi ropa entre sí,
y sobre ella echan suertes.
como bravos toros de Basán;
13 (14) rugen como leones feroces,
abren la boca y se lanzan contra mí.
14 (15) Soy como agua que se derrama;
mis huesos están dislocados.
Mi corazón es como cera
que se derrite dentro de mí.
15 (16) Tengo la boca seca como una teja;
tengo la lengua pegada al paladar.
¡Me has hundido hasta el polvo de la muerte!
16 (17) Como perros, una banda de malvados
me ha rodeado por completo;
me han desgarrado las manos y los pies.
17 (18) ¡Puedo contarme los huesos!
Mis enemigos no me quitan la vista de encima;
18 (19) se han repartido mi ropa entre sí,
y sobre ella echan suertes.
19 (20) Pero tú, Señor, que eres mi
fuerza,
¡no te alejes!, ¡ven pronto en mi ayuda!
20 (21) Líbrame de morir a filo de espada,
no dejes que me maten esos perros,
21 (22) sálvame de la boca de esos leones,
¡defiéndeme de los cuernos de esos toros!
¡no te alejes!, ¡ven pronto en mi ayuda!
20 (21) Líbrame de morir a filo de espada,
no dejes que me maten esos perros,
21 (22) sálvame de la boca de esos leones,
¡defiéndeme de los cuernos de esos toros!
22 (23) Yo hablaré de ti a mis
hermanos,
te alabaré en sus reuniones.
23 (24) Ustedes, los que honran al Señor, ¡alábenlo!
¡Glorifíquenlo todos los descendientes de Jacob!
¡Adórenlo todos los descendientes de Israel!
24 (25) Pues él no desprecia ni pasa por alto
el sufrimiento de los pobres,
ni se esconde de ellos.
¡Él los oye cuando le piden ayuda!
25 (26) En presencia de tu pueblo numeroso
alabaré tu fidelidad;
delante de los que te honran
te cumpliré mis promesas.
te alabaré en sus reuniones.
23 (24) Ustedes, los que honran al Señor, ¡alábenlo!
¡Glorifíquenlo todos los descendientes de Jacob!
¡Adórenlo todos los descendientes de Israel!
24 (25) Pues él no desprecia ni pasa por alto
el sufrimiento de los pobres,
ni se esconde de ellos.
¡Él los oye cuando le piden ayuda!
25 (26) En presencia de tu pueblo numeroso
alabaré tu fidelidad;
delante de los que te honran
te cumpliré mis promesas.
26 (27) Coman, ustedes los
oprimidos,
hasta que estén satisfechos;
alaben al Señor, ustedes que lo buscan,
y vivan muchos años.
27 (28) Razas y naciones todas,
gente de todos los rincones de la tierra:
acuérdense del Señor, y vengan a él;
¡arrodíllense delante de él!
28 (29) Porque el Señor es el Rey,
y él gobierna las naciones.
29 (30) Inclínense y adórenlo sólo a él
todos los que viven en abundancia,
todos los que han de volver al polvo,
pues en sí mismos no tienen vida.
hasta que estén satisfechos;
alaben al Señor, ustedes que lo buscan,
y vivan muchos años.
27 (28) Razas y naciones todas,
gente de todos los rincones de la tierra:
acuérdense del Señor, y vengan a él;
¡arrodíllense delante de él!
28 (29) Porque el Señor es el Rey,
y él gobierna las naciones.
29 (30) Inclínense y adórenlo sólo a él
todos los que viven en abundancia,
todos los que han de volver al polvo,
pues en sí mismos no tienen vida.
30 (31) Mis descendientes adorarán
al Señor
y hablarán de él toda la vida;
31 (32) a los que nazcan después, les contarán
de su justicia y de sus obras.
y hablarán de él toda la vida;
31 (32) a los que nazcan después, les contarán
de su justicia y de sus obras.
Salmos 27
El Señor es mi luz y mi salvación
27 (1b) El Señor es mi luz y mi salvación,
¿de quién podré tener miedo?
El Señor defiende mi vida,
¿a quién habré de temer?
2 Los malvados, mis enemigos,
se juntan para atacarme y destruirme;
pero ellos son los que tropiezan y caen.
3 Aunque un ejército me rodee,
mi corazón no tendrá miedo;
aunque se preparen para atacarme,
yo permaneceré tranquilo.
¿de quién podré tener miedo?
El Señor defiende mi vida,
¿a quién habré de temer?
2 Los malvados, mis enemigos,
se juntan para atacarme y destruirme;
pero ellos son los que tropiezan y caen.
3 Aunque un ejército me rodee,
mi corazón no tendrá miedo;
aunque se preparen para atacarme,
yo permaneceré tranquilo.
4 Sólo una cosa he pedido al Señor,
sólo una cosa deseo:
estar en el templo del Señor
todos los días de mi vida,
para adorarlo en su templo
y contemplar su hermosura.
5 Cuando lleguen los días malos,
el Señor me dará abrigo en su templo;
bajo su sombra me protegerá.
¡Me pondrá a salvo sobre una roca!
6 Entonces podré levantar la cabeza
por encima de mis enemigos;
entonces podré ofrecer sacrificios en el templo,
y gritar de alegría, y cantar himnos al Señor.
sólo una cosa deseo:
estar en el templo del Señor
todos los días de mi vida,
para adorarlo en su templo
y contemplar su hermosura.
5 Cuando lleguen los días malos,
el Señor me dará abrigo en su templo;
bajo su sombra me protegerá.
¡Me pondrá a salvo sobre una roca!
6 Entonces podré levantar la cabeza
por encima de mis enemigos;
entonces podré ofrecer sacrificios en el templo,
y gritar de alegría, y cantar himnos al Señor.
Ten compasión de mí, ¡respóndeme!
8 El corazón me dice:
«Busca la presencia del Señor.»
Y yo, Señor, busco tu presencia.
9 ¡No te escondas de mí!
¡No me rechaces con ira!
¡Mi única ayuda eres tú!
No me dejes solo y sin amparo,
pues tú eres mi Dios y salvador.
10 Aunque mi padre y mi madre me abandonen,
tú, Señor, te harás cargo de mí.
11 Señor, muéstrame tu camino;
guíame por el buen camino
a causa de mis enemigos;
12 no me entregues a su voluntad,
pues se han levantado contra mí
testigos falsos y violentos.
13 Pero yo estoy convencido
de que llegaré a ver la bondad del Señor
a lo largo de esta vida.
guíame por el buen camino
a causa de mis enemigos;
12 no me entregues a su voluntad,
pues se han levantado contra mí
testigos falsos y violentos.
13 Pero yo estoy convencido
de que llegaré a ver la bondad del Señor
a lo largo de esta vida.
14 ¡Ten confianza en el Señor!
¡Ten valor, no te desanimes!
¡Sí, ten confianza en el Señor!
¡Ten valor, no te desanimes!
¡Sí, ten confianza en el Señor!
1 Corontios 12
27 Pues bien, ustedes son el cuerpo de
Cristo, y cada uno de ustedes es un miembro con su función
particular. 28 Dios ha querido que en la iglesia haya, en primer
lugar, apóstoles; en segundo lugar, profetas; en tercer lugar, maestros; luego
personas que hacen milagros, y otras que curan enfermos, o que ayudan, o que
dirigen, o que hablan en lenguas. 29 No todos son apóstoles, ni todos
son profetas. No todos son maestros, ni todos hacen milagros, 30 ni
todos tienen poder para curar enfermos. Tampoco todos hablan en lenguas, ni
todos saben interpretarlas. 31 Ustedes deben ambicionar los mejores
dones.
✤ ✤ ✤ Dominus es Vivus ♥